LA PLUMA MÁGICA

LA PLUMA MÁGICA

Sam Zabel y la Pluma mágica, de Dylan Horrocks

Tapa rústica con solapas

Color. 228 páginas.

Español

Edita Astiberri

El autor Sam Zabel no ha dibujado un cómic en años. Atrapado en una pesadilla de desesperación y bloqueo creativo, Sam pasa los días escribiendo historias de superhéroes para una gran editorial estadounidense y mirando a una hoja de papel en blanco, incapaz de dibujar una sola línea. Un día encuentra un misterioso cómic ambientado en Marte y se ve arrastrado de cabeza a un fantástico y enloquecedor viaje a través de siglos de cómics, historias y mundos imaginarios. Acompañado por una joven creadora de webcómics llamada Alice y una enigmática colegiala con botas cohete y una bolsa llena de cómics, Sam parte en busca de la pluma mágica, encontrándose por el camino unas alienígenas ninfómanas, monjes medievales, piratas, duendes y, por supuesto, autores de cómic. Divertido, erótico y reflexivo, Sam Zabel y la pluma mágica explora los placeres, peligros y consecuencias morales de la creación y la fantasía.

El autor Dylan Horrocks regresa con esta largamente esperada novela gráfica, la primera desde su clásico Hicksville, publicado en 1998 y que ganó un premio Eisner, fue nominado a dos premios Ignatz, un Harvey, dos Alph’Art, y fue elegido libro del año por The Comics Journal.

Dylan Horrocks

Nació en Auckland, Nueva Zelanda, en 1966. Creció en una casa donde el Pato Donald, de Carl Barks y el Tintín de Hergé, eran lecturas habituales a la hora de irse a la cama.

Un temprano descubrimiento de la obra de Robert Crumb contribuyó a sellar su destino y, a los 14 años, ya hacía una tira mensual de Zap Zoney of the Space patrol, para una revista local destinada a los niños. Ha dibujado cómics para libros y revistas en Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, Estados Unidos, Francia y Canadá. También ha escrito guiones de Hunter: The Age of Magic, Batgirl y Legends of the Dark Knight para DC Comics y Vertigo.

En 1990 desarrolló una fobia por los comics que le producía ataques de pánico cuando entraba en una tienda de comics o trataba de leer algo más largo que una tira de prensa. Este episodio de su vida se documenta en The Last Fox Story cuya realización le sirvió, en parte, de cura.

Aparte de tres años en Inglaterra, un año en los Estados Unidos y varios meses en la isla de Buka, en Papua Nueva Guinea, ha vivido toda su vida en Nueva Zelanda. Actualmente está trabajando en su nueva serie Atlas y en una novela gráfica.